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DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

¿Televisión pública?. ¡Venga ya!

29 de junio de 2026

RTVE es por definición una televisión pública. Que responda por sus programas y actuaciones a semejante denominación es otro cantar. Con la elección hace unos cuantos meses del nuevo director general, nombrado por el inquilino de la Moncloa, lo de pública es una referencia meramente protocolaria que para nada responde en sus contenidos a un medio que tendría que distinguirse por su firme voluntad de ofrecer a sus telespectadores un servicio de calidad, tanto en el plano informativo como de entretenimiento, donde resplandezca un espíritu de neutralidad y no de servidumbre para complacer a los intereses de los que mandan.

En RTVE se está llegando al colmo de lo permisible en cuanto a la utilización del ente como entusiasta divulgador de las hazañas que protagonizan Sánchez y su pandilla de incapaces. No sólo desde los programas meramente informativos se manipulan con descaro las noticias para ensalzar a unos y demonizar a otros. Ahora se ha pasado a los espacios de presunto entretenimiento, cada uno de los cuales sale por un ojo de la cara en cuanto a coste, que se utilizan para hacer mofa de la oposición y escarnio de sus políticos, a los que se ridiculiza y bajo el manto de una presunta comicidad y sentido del humor, de trazo muy grosero, se veja de manera continuada y con entusiasta ensañamiento.

La presunta televisión pública, en manos del lechero Fortes, Broncano, Ruiz, Cintora y la inigualable Santolaya además de los tertulianos pertenecientes a la división informativa sincronizada trasladan a diario a la opinión pública el relato de La Moncloa siguiendo el guion establecido. Y en muchas ocasiones añaden de sus cosechas una catarata de descalificaciones sobre la oposición política y de encendidos elogios hacia quienes nos gobiernan. La noticia nunca está en la corrupción que acosa al ejecutivo y el partido que manda. Hay que centrarla en una derecha y extrema montaraz, marrullera y faltona. Así se escribe hoy la historia televisiva del ente que pagamos todos.

Por obra y gracia, que no tiene ninguna, del mandamás, RTVE es hoy una caja en la que todo vale con tal de atacar con inusitado fervor al adversario político, bien mediante los bustos parlantes o a través de los graciosos oficiales que no sólo se ciscan y se carcajean de los políticos opositores sino que se permiten propagar mentiras flagrantes con total impunidad. Toda una serie de lecciones de la peor calaña puestas al entero servicio del más alto, más guapo y más lúcido de nuestros políticos. Gloria de un sanchismo que ha sepultado al socialismo. ¿RTVE un servicio público? i Venga ya de tomaduras de pelo….!.