Era impensable hace un puñado de años. Hoy es una realidad que va agrandándose de manera lenta pero imparable a escala nacional. Me estoy refiriendo al reconocimiento público de que vienen siendo objeto empresas destacadas del sector por parte de la sociedad civil y sus entidades representativas.
Con frecuencia venimos siendo testigos de que empresas con mucha tradición y potencia dentro de la industria son galardonadas o distinguidas por desarrollar iniciativas más allá de su actividad dignas de ser resaltadas y merecedoras de atención ciudadanas. Hablamos de acciones que entran de lleno en un arco muy variado que va desde la colaboración solidaria, la contribución a la sostenibilidad del medio ambiente, la ayuda a la cultura, el apoyo al crecimiento de la región donde están instaladas, los programas de reciclaje y gestión de residuos, la presencia en foros de opinión de segmentos industriales muy diversos en los que se difunde la verdadera realidad sectorial. Podríamos seguir enumerando otras intervenciones que traspasan los límites propios de la industria y se insertan en aspectos claves que fomentan el bien común.
Desde SECTOR hemos sido partidarios de la integración de sus empresas, en particular de las que abanderan su imagen por su historia y notoriedad, en los ámbitos externos de la vida pública en los que, con pasos bien medidos y que responden a criterios perfectamente asumidos, suele ganarse crédito y acumular prestigio. Este desembarco en esferas distintas debe llevarse a cabo sin complejos, que tanto han lastrado la proyección sectorial, y fruto de unas políticas de empresa bien estructurada y que tratan de salirse de lo cotidiano y moverse con naturalidad más allá de su terreno habitual.
El juego, como negocio tan respetable como el que más, tiene que jugar la carta de la plena integración en la esfera económica y social. Haciendo valer para ello el músculo financiero de sus firmas de mayor abolengo, sus incesantes avances tecnológicos, su generación de empleo y su firme voluntad de ser un eslabón más de aquéllos que están empeñados en construir una España mejor dotada para consolidar un país más idóneo para fortalecer la convivencia, el bienestar y el progreso de sus gentes.






