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DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

Con Manuela ayer y siempre

7 de mayo de 2026

Teníamos José Ignacio y yo una comida pendiente con Manuela. Se fue demorando más de lo debido. Por fin tuvo lugar en Valencia. El motivo no era otro que celebrar sus muchos años de protagonismo en el sector y los muchos que le quedan para disfrutar de los viajes y saborear la vida y las pequeñas cosas que la engrandecen y le dan sentido.
Manuela, en cualquier tiempo y circunstancia, es siempre Manuela. Personalidad templada, que hace de la mesura norma de conducta y que posee un tacto especial para saber situarse en el lugar debido. Estos son atributos personales que ha venido ejerciendo a lo largo de su existencia y que han servido para ganarse a pulso el respeto de quienes la tratan y conocen. En lo concerniente a su trayectoria laboral Manuela ha estado al lado de los grandes, los artífices que derrochando fuerza para el trabajo, espíritu emprendedor y talento natural y pusieron los cimientos de lo que hoy es el sector.

Este contacto cercano con los empresarios de mayor fuste le permitió a Manuela adquirir enseñanzas y experiencia. Saber estar y actuar. Y no resulta extraño por tanto que cuando Johnny Ortiz inicia la gran aventura de ZITRO la escoja como su principal colaboradora, su persona de confianza, su mano derecha y parte de la izquierda. En los primeros años del despegue espectacular de la compañía, cuyo ascenso meteórico en breve espacio habría que enseñar en las academias de negocios, Johnny y Manuela forman un binomio perfectamente identificado: el primero como ideólogo y motor de una operación extremadamente ambiciosa. Y la segunda como pieza clave en un engranaje empresarial que muy pronto comenzó a dar extraordinarios frutos.

Manuela nunca oculta su admiración por la figura de Johnny. Por su condición de empresario total en el más amplio de los sentidos. Por su estar en todo momento y circunstancia pendiente del discurrir de la compañía, de sus planes de expansión a escala global, de impulsar día a día un proceso evolutivo que bulle en su mente de manera constante.
La conversación con Manuela es un asomarte a la historia del sector. Una historia que ha vivido en primera persona y que conoce muy a fondo. Y que evoca haciendo gala de una memoria envidiable de la que surgen situaciones que merecen ser recordadas, anécdotas y páginas de una biografía intensa y apasionante. Un brindis que se prolongará en otra ocasión fue el epilogo del grato almuerzo. Con Manuela ayer y siempre.