Autor

DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

Juego igual a crimen

21 de marzo de 2018

Un programa de los municipios mineros de Castilla y León destinado a financiar proyectos de emprendedores discrimina a aquéllos que tengan que ver con la fabricación de armamento y munición. O sea que descartan a quienes lanzan al mercado productos con los que se mata, se asesina y se hace correr la sangre muchas veces de gentes inocentes. Se pone un stop claro y rotundo a la pistola, la ametralladora o el cañón que siembran el infortunio y la desolación allí donde son utilizados. Es una postura respetable, que no servirá para poner coto a tanto desmán guerrero como se perpetra, pero que sí denota una evidente posición antibelicista y de rechazo frontal a las armas de fuego y su empleo en cualquier escenario.

Es chocante que al tiempo que se veta la ayuda al emprendedor que tenga relación con el armamento se situé en idéntico plano al que presente un proyecto sobre juego. ¿ Son equiparables ambos mercados y resultan igual de dañinos y peligrosos ? ¿ Sacar una pistola para amenazar o saltarle la tapa de los sesos a un tipo entraña un riesgo similar al que se desprende de apostar en una ruleta o jugarse 10 euros al bingo ?.

Uno intenta autocontrolarse por los disparates que ve y oye a diario. Y que certifican que estamos viviendo en una sociedad tan frívola como influenciable e irreflexiva. Pero que los prejuicios respecto al juego lleguen a la equiparación de éstas prácticas, que en el ochenta y cinco por ciento de los casos responden a pautas de entretenimiento, de matar el rato, con los elementos destinados al crimen y la guerra es alucinante. Propio de ésta sociedad alocada que no mide sus pasos y está instalada en el puro despropósito. Como muestra, el cuento de hoy.