Me hubiera gustado estar ayer en Sevilla. Por la devoción que le tengo a la ciudad, rayo de luz con permanente aroma de primavera, en la que he pasado momentos mágicos que permanecen en la memoria. Y por la oportunidad de disfrutar de la compañía de amigos del alma. Razones poderosas para acudir a la cita que no pudo cumplirse porque uno no está ya para trotes largos. Una pena que hay que asumir.
Hecho el preámbulo lo de ayer en Sevilla constituyó una muestra más del remar juntos acordado por ASAEBIN y ASOBING. Por la voluntad unitaria surgida del entendimiento entre Fernando Luis Henar y Nacho Benítez Oliveros que han puesto el interés común del bingo andaluz por encima de cualquier otra consideración. Y fruto de éste sólido compromiso es la voz única del sector en el territorio que confiere mucha más fuerza al asociacionismo y lo vertebra positivamente llegado el momento de plantear sus objetivos de mejora a la Administración de la Junta, que en su día bendijo el propósito de cerrar filas y pasar del dos al uno.
En el marco de ésa acción conjunta para potenciar la oferta del bingo andaluz se produjo ayer la presentación del Electrónico con la vitola de Azulred creado por DEGESTEC. Un producto ganador que opera muy positivamente en seis Comunidades Autónomas y cuyo funcionamiento ha dado alas económicas a las salas según se desprende de los resultados que se van difundiendo.
Merced a la sensibilidad de la Junta, que ha sabido evaluar la situación del sector y aplicar las medidas necesarias para que pudiera levantar cabeza, Andalucía es en la actualidad una Comunidad espejo en la que mirarse para comprobar como el bingo está en condiciones óptimas para evolucionar en el ámbito de las empresas y de la propia Administración.
Por lo dicho el Electrónico de DEGESTEC fue expuesto ayer en Sevilla con pruebas más que sobradas que acreditan su espléndido funcionamiento, su paso al frente para fortalecer la oferta, su rentabilidad contrastada. Ahora es el bingo de Andalucía, pujante y con bríos, el que tiene la última palabra.






