Hay noches con magia que nunca se olvidan. Noches en las que el marco visual en el que te encuentras irradia fantasía, transmite imágenes que impactan y te traslada a un escenario que, por lo inédito, te hace vivir sensaciones que tocan las fibras sensibles, que sorprenden y emocionan al propio tiempo. Son de ésas veladas que se hospedan en la plaza mayor de la memoria y allí permanecen como testimonio impagable de instantes dignos de ser recordados.
Situaciones como las descritas se hicieron realidad la noche del 24 de marzo en el Oceanografic de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia con motivo de la entrega de los premios EXPOJOC 2026 instituidos por el evento creado y dirigido por José Ignacio Ferrer. Un marco único, que los reunidos calificaron de sorprendente y bellísimo, sirvió de escenografía para realizar una ceremonia esmaltada por la originalidad, por un elemento diferencial que dotaba al ambiente de una atmósfera absolutamente inusual en éstos casos.
Las opiniones recogidas entre los asistentes resultaron coincidentes: Había sido un acierto la elección del espacio, que la mayoría de los reunidos no conocía, y que logró conmoverles ante la contemplación de ése inmenso acuario por el que desfilaban, entre una sinfonía de vivísimos colores, miríadas de peces de toda laya y condición que dibujaban un cuadro en movimiento de enorme belleza.
Entregar los galardones de EXPOJOC 2026 en un ámbito como el Oceanografic, símbolo de una ciudad con proyección de futuro, era ligar los méritos y valores de los premiados a un universo caracterizado por su voluntad de avanzar, de ir abriendo puertas a panorámicas distintas en las que su principal rasgo identitario consisten en poner los cimientos de un mañana tecnológicamente muy superior al de hoy.
Noche redonda en el Oceanografic de Valencia. Con palabras de reconocimiento para los mejores. Con abrazos y emociones sentidas y sinceras. Y con cientos de peces cantando a nuestro alrededor la melodía de una naturaleza que es sinónimo de vida y esplendor. Noche inolvidable por motivos con mucho fundamento. Y de lirismo también. Pura poesía de una primavera en flor.






