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DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

El Conseller valenciano de Economía tiene la palabra

23 de febrero de 2026

Nos sorprendió muy gratamente escuchar por boca del conceller de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Comunidad Valenciana, José Antonio Rovira, su tesis de que «una menor presión fiscal es compatible con una mayor recaudación.» Palabras acertadas que no hacen más que dejar constancia de una realidad de la que se derivan mayores ingresos para la Administración.

Esta teoría, miren que casualidad, es la que viene defendiendo el bingo valenciano desde años atrás sin que se le haga el menor caso. Con los anteriores gobiernos, de izquierdas y extremos, y hasta ahora con el actual de centro derecha. El escenario político de la Comunidad y sus intérpretes cambia pero en lo que respecta al bingo se mantiene el dogal impositivo y no se registra novedad alguna en flexibilizar la fiscalidad.

El sector valenciano está en un punto de evidente regresión en comparación con la inmensa mayoría de los territorios, tanto en el plano normativo como tributario. Lleva años solicitando la aprobación del Bingo Electrónico de Sala como paso previo para avivar las ventas y lo único que obtiene son vagas promesas o el clásico «lo estudiaremos.» Si la novedad no se pone en vigor es sencillamente porque no se quiere aflojar en el capítulo fiscal aduciendo para ello razones de endeudamiento legadas a los actuales mandatarios por el gobierno del Botánic.

Si Rovira afirma, convencido de lo que dice, que suavizar las cargas tributarias puede desembocar en un aumento de los ingresos ¿ que es lo que impide que se aborde de manera inmediata la entrada en vigor de una nueva modalidad de bingo que llevaría más público a las salas e incrementaría el porcentaje que recibe la Generalitat como socio preferente del sector?.

Esta es la pregunta que flota en el ambiente de los círculos afectado: Sus empresarios se felicitan por la visión realista expuesta por el conseller de Economía y confían que sus afirmaciones se hagan efectivas en lo tocante al bingo. La luz verde para el Electrónico de Sala no puede seguir demorándose por más tiempo. Es un chaleco salvavidas que las salas piden para intentar salir de una caída de ventas progresiva que clama por medidas incentivadoras que serían beneficiosas para todos: Administración y Empresarios. Rovira lo dice y habrá que pensar que convencido de ello y no como fácil recurso político. Si esto es así, ¿ a que estamos esperando para jugar al Electrónico de Sala ? Economía, Hacienda y Administración Pública tiene la palabra.