«Desde SOS Hostelería creemos que sería un error que la ONCE viera la máquina recreativa como una competencia»

| 21 de mayo de 2026

Desde que se hiciera cargo de SOS Hostelería, Rafa Asensio ha intensificado sus contactos con distintas formaciones políticas. Su defensa del sector es total, más si cabe ante una fiscalidad excesiva y las restricciones de fumar en terrazas. Hemos abordado, en una ENTREVISTA EXCLUSIVA, el papel de la máquina B en los bares y la incursión de la ONCE en dichos establecimientos.

Desde que asumió la presidencia de SOS Hostelería ha mantenido diferentes reuniones con formaciones políticas. ¿Qué sensibilidad ha encontrado en relación a la situación de los bares y su futuro?.

La recepción por parte de los diversos grupos políticos y sus grupos parlamentarios y municipales ha sido muy positiva. Todos ellos comparten la importancia que tiene la hostelería tanto desde punto de vista económico como desde un punto de vista social.

Nuestro objetivo es incrementar la relación con ellos, con el fin de que cuando tomen decisiones en materia de ordenanzas, terrazas, permisos o cualquier reglamentación que nos afecten, tengan presente nuestro punto de vista en especial en tres aspectos: el primero sobre la fiscalidad sobre nuestra actividad, que es excesiva, el segundo sobre las terrazas y la amenaza de la prohibición de fumar en ellas. Defendemos la lucha contra el tabaquismo pero hemos hecho un esfuerzo muy importante para cumplir con la normativa y ahora perder las terrazas sería un mazazo para el sector y el tercer punto es el relativo a la presencia de máquinas recreativas en los bares sobre lo que queremos garantías y estabilidad normativa.

Actualmente existe una situación de un número elevado de traspasos de bares de manos de propietarios españoles a otros de nacionalidad china. ¿Se mantiene la idiosincrasia del negocio respecto a la relación entre la operadora de máquina B y la gerencia del local?.

Nuestra obligación como hosteleros es adaptarnos a los cambios sociales y económicos que experimenta nuestro país. Los bares en manos de personas de otras nacionalidades, como por ejemplo China o los diversos países de América Latina, ya no son una novedad. Ellos, como cualquier otro propietario de un bar, lo que buscan es la rentabilidad del negocio y dar un servicio, y en este sentido no se ha experimentado ningún gran cambio.

¿Cree que la figura de la máquina B no está lo suficientemente defendida o potenciada en los bares?.

Desde SOS Hostelería queremos incidir en dos aspectos fundamentales. En primero es que el propietario del establecimiento es el primero que está comprometido con el juego responsable, con la prevención y con un uso prudente de la máquina recreativa. Y el segundo aspecto es que la máquina recreativa es un elemento fundamental, especialmente para los pequeños negocios. No entenderíamos que, si no está habiendo ningún problema para que se puedan vender Rascas de la ONCE en un bar o en una oficina de Correos, sí hubiera problemas con las máquinas recreativas, que están absolutamente consolidadas y por el público.

La nueva hostelería parece no contar con la máquina B. ¿A qué es debido? ¿Se puede revertir la situación?.

Más que la nueva hostelería no contar con la máquina B, lo que hay es una especialización. Los restaurantes y los establecimientos más estilo coctelería o más enfocados al tardeo no tienen dentro de su esquema de negocio, la máquina tipo B, pero, en cambio, para los bares tradicionales que abren muy temprano que dan almuerzos y menús, etc., la máquina tipo B sigue teniendo un peso fundamental.

Están sumando más socios a SOS Hostelería. ¿Con cuántos esperan acabar 2026?.

Sí, la nueva etapa de SOS Hostelería está generando expectación e interés. Queremos crecer especialmente fuera de la Comunidad Valenciana, y esperamos haber doblado nuestro número de socios al finalizar este 2026.

SOS Hostelería quiere reforzarse para lograr, por ejemplo, que la hostelería sea reconocida como bien de interés cultural lo que nos daría la oportunidad de encumbrar nuestra actividad más allá de la economía y que se reconozca su impacto social, su valor como punto de encuentro, como lugar que mantiene en vida a los municipios de la España vaciada y que da seguridad a nuestras calles con nuestra actividad e iluminación.

La ONCE está desplegando sus ventas en los bares. ¿Cómo se puede actuar y contrarrestar ante esta “fuerza comercial”?.

Creemos que sería un error que la ONCE viera la máquina recreativa como una competencia. Para los establecimientos de hostelería, cuantos más servicios podamos tener, mejor. Lo que pedimos es que desde las administraciones haya una reglamentación clara, estable, y a la que todos nos podamos adherir sin sobresaltos y sin tratos de favor para unos o para otros.