MGA cumple medio siglo en 2026. Cincuenta años de una empresa que nació, creció y se consolidó plenamente bajo el inteligente impulso de don Jaume Sanahuja Junyent, todo un modelo de señorío llegado al momento de gestionar y de generar iniciativas que, a lo largo de cinco décadas, han situado a la firma en la cúpula de la diversidad en materia de oferta.
Que una empresa de raíz familiar alcance la mayoría de edad del medio siglo y lo conmemora haciendo gala de un proceso de crecimiento constante que lo acredita como el principal proveedor de juegos y sistemas para todos los subsectores de la industria ya lo dice todo. Don Jaume fue el artífice principal y decisivo de una potenciación societaria de carácter progresivo que fue escalando peldaños sin darse respiro. Que permitió abrir una etapa expansiva vital para situar a MGA en la cúspide de las firmas más solventes y con múltiples recursos para avanzar y atender todas las peticiones. Y en ésa línea siguen y persisten en la actualidad manteniéndose fieles a una filosofía de empresa que no ha hecho otra cosa que ganar solvencia y robustecer su capacidad de innovación.
La obra de don Jaume fue tan extraordinaria como digna de ser estudiada al detalle. Pero la celebración del cincuenta aniversario de MGA no hubiera sido posible de no contar con el fuerte compromiso y la plena dedicación de sus hijos, Enric y Joan Sanahuja Amat, que no sólo cogieron el testigo de su progenitor sino que se han ocupado y preocupado, con talento y fidelidad a una impecable trayectoria familiar, de potenciar al máximo las estructuras de la empresa divida en la actualidad en varias divisiones que tocan todos los palos de la industria y están en disposición de abastecer, con productos de última generación, a todos los segmentos del ocio y entretenimiento.
Por desgracia hemos sido testigos de empresas que en la segunda o tercera generación de una misma familia han sucumbido y no han sido capaces de encarar su futuro. Todo lo contrario de lo acontecido con MGA que con Enric y Joan Sanahuja en el puente de mando han sabido hacer cumplido honor al legado dejado por don Jaume, un auténtico caballero de la industria española del juego del que se guarda muy grata memoria.






