Ramón Cubián, normalizar lo que es normal

| 23 de octubre de 2026

POR JUAN FERRER ALPERA, EDITOR DE LA REVISTA SECTOR DEL JUEGO

Ramón Cubián, responsable del juego de la Comunidad de Madrid, viene dando al sector un tratamiento de absoluta normalidad y lo viene haciendo de palabra y obra. Es decir idéntico al que se dispensa a cualquier otro sector de los que tiran del carro de la actividad económica y social. Esto, que tendría que ser lo habitual, lo que toca, no se cumple en algunos territorios autonómicos en los que los representantes de la administración se tientan la ropa cuando se abordan las cuestiones relativas al juego.

Y bajo ésa óptica, lógicamente influenciada por los tabúes que se propagan sobre las prácticas de azar, que incluyen la demonización como argumento habitual de condena social, los que deciden en materia regulatoria ponen buena cara, buenas palabras pero se abstienen de hacer una defensa del sector o de ir un poco más allá en lo concerniente a avances normativos. La mala prensa los atenaza, les impide despojarse de prejuicios o simplemente no están por la labor de apelar a la objetividad en un asunto controvertido.

He asistido a diversos foros en los que intervenía Cubián, y he conversado con él con motivo de EXPOJOC. Y en las comparecencias a las que aludo la normalidad que mencionaba anteriormente no ha excluido, ni mucho menos, el sentido de la crítica hacia el sector en aspectos que considera deben ser asumidos por el empresariado para facilitar el avance y mejora del funcionamiento de sus negocios.

Ramón Cubián es un ejemplo sólido del dirigente político que abarca la problemática de un sector con perspectiva amplia, clara y sin subordinación a descalificaciones previas.

Esta debería ser la pauta general del comportamiento de los servidores públicos, cuya función costeamos con nuestros impuestos. Pero en ocasiones no lo es. Cubián sigue la senda de su antecesor más brillante, el siempre recordado Fernando Prats. Y en ésa línea estuvo en su momento Luis Miguel González Gago. Y más recientemente el ejemplo lo tenemos en la gestión de Manuel Vázquez que en Andalucía dio un renovado aire de normalización al juego. Nombres todos merecedores del reconocimiento del sector. De otros no puede decirse lo mismo.