El sector del juego privado presencial mantiene una presencia significativa en el tejido empresarial de Castilla y León, donde reúne a más de 450 empresas, genera cerca de 2.000 puestos de trabajo directos y contribuye con aproximadamente 60 millones de euros anuales a las arcas autonómicas a través de los tributos.
La actividad se distribuye por las nueve provincias de la comunidad mediante una red de establecimientos que comprende 3 casinos, 16 salas de bingo, 116 salones de juego y 13 casas de apuestas. A esta oferta se suman 73 zonas de apuestas y 70 corners, que amplían la presencia de esta actividad en el territorio.
Hay 10.757 máquinas de tipo «B» en activo. Si se suman las 812 máquinas en situación de baja temporal, el parque total real de tipo «B» asciende a 12.195 unidades.
Uno de los elementos más destacados del sector es el parque de máquinas de juego, que alcanza las 12.195 unidades autorizadas. De ellas, 9.571 están instaladas en establecimientos de hostelería, lo que pone de manifiesto la importancia de este segmento para la actividad económica de bares y otros negocios de restauración.
La distribución de estos establecimientos y máquinas refleja la implantación territorial de un sector que combina diferentes modelos de negocio y cuya actividad está sometida a la regulación y supervisión de la Administración autonómica.














