La actividad de las apuestas deportivas presenciales en La Rioja ha experimentado una profunda transformación desde su regulación en 2014. Lo que comenzó con cerca de 300 terminales distribuidos entre bares y salones de juego, se ha convertido en un modelo mucho más restringido, concentrado exclusivamente en locales autorizados.
Tras la aprobación del reglamento autonómico de apuestas en julio de 2014, operadores como RETAbet impulsaron una rápida expansión de la oferta presencial mediante cientos de terminales instalados en hostelería y la apertura de varias tiendas especializadas. En apenas un año, el mercado ya contaba con cerca de 300 puntos de apuesta en bares y 11 salones de juego autorizados.
Sin embargo, la entrada en vigor de la nueva Ley reguladora del juego y las apuestas de La Rioja cambió radicalmente el escenario. La normativa prohibió la instalación de terminales de apuestas en establecimientos de hostelería, provocando la retirada de todas las máquinas que operaban en bares y restaurantes.
Un mercado más controlado y concentrado
Actualmente, las apuestas presenciales se desarrollan únicamente en los 29 salones de juego y salas autorizadas de la comunidad, además de un número muy reducido de tiendas específicas de apuestas deportivas, concentradas principalmente en Logroño y Calahorra.
La regulación también ha limitado el número de terminales permitidos en cada establecimiento, vinculándolo a la superficie útil y al aforo autorizado, lo que ha reducido significativamente la presencia física de este tipo de oferta respecto a los primeros años de actividad.
Con este modelo, La Rioja ha apostado por una mayor supervisión del juego presencial y por restringir su acceso fuera de los espacios específicamente habilitados para esta actividad, alineándose con las políticas de juego responsable impulsadas en los últimos años.













