Este miércoles (20 de mayo) finaliza el plazo para que las casas de apuestas realicen una revisión completa de sus bases de datos para identificar y suspender las cuentas de usuarios vinculadas al programa Novo Desenrola Brasil.
En la práctica, quienes se acojan al programa no podrán apostar en plataformas reguladas durante 12 meses tras la formalización de la renegociación de la deuda. La restricción se aplica tanto a los nuevos registros como a las cuentas existentes en casas de apuestas autorizadas.
El bloqueo comenzó oficialmente el 15 de mayo, cuando entró en vigor la primera fase operativa de la medida. Desde entonces, las casas de apuestas han estado impidiendo nuevos registros y nuevas apuestas de usuarios vinculados al programa. Ahora, deben completar la llamada «revisión retroactiva», identificando las cuentas antiguas existentes para bloquear automáticamente a los beneficiarios de Desenrola.
Tras la fase de adaptación de los sistemas internos para la implementación de los bloqueos, los operadores disponen ahora de plazo hasta el 20 para escanear todos los números de CPF (números de identificación fiscal brasileños) de la base de datos, según el artículo 14 de la IN (Instrucción Normativa). Asimismo, deben notificar a SIGAP los números de CPF de los usuarios bloqueados en un plazo de 15 días a partir de la actualización del modelo de datos, según el artículo 12 de la IN. Sin embargo, la SPA (Sociedad de Apoyo al Trabajador) envió una circular informando de que los cambios en el modelo de SIGAP entraron en vigor el 15 de mayo, fecha a partir de la cual los operadores deberían haber cumplido íntegramente los nuevos procedimientos del Programa Desenrola. Por lo tanto, en teoría, la obligación de notificar a SIGAP los números de CPF bloqueados ya está vigente, explica Bernardo Cavalcanti Freire, socio de Betlaw, bufete especializado en el sector de las apuestas, y asesor jurídico de ANJL (Asociación Nacional de Juegos y Loterías).
Según las nuevas directrices regulatorias, las plataformas deben identificar automáticamente los números de CPF (números de identificación fiscal brasileños) incluidos en el programa y bloquear las cuentas según los criterios definidos por el gobierno. Si el usuario tiene saldo disponible o apuestas abiertas, los operadores deben cancelarlas y reembolsar el importe íntegro.














