El Gobierno de Canarias prepara un proyecto de decreto para ordenar nuevamente el sector. Se regula la distancia de 200 metros entre salones y bingos y se limita el crecimiento de los salones. Sobre estas cuestiones hablamos, EN EXCLUSIVA, con el presidente de ACEJA, Javier Alemán.
¿Qué representa para los bingos la obligatoriedad de la distancia de 200 metros entre salones de juego y bingos para así no se puedan intercalar entre ellos?.
Nuestra asociación no es partidaria de fijar distancias entre establecimientos ya que supone una limitación injustificada a la libertad de establecimiento reconocida por la Unión Europea. Además, se mantiene la distancia de 750 metros entre salas de bingo que resulta discriminatorio.
¿Es necesario establecer un límite autonómico de 45 salas de bingo o se necesita una libertad de aperturas?.
Por desgracia, la limitación de licencias no obedece a ningún criterio objetivo como la densidad de población o camas hoteleras. Pero lo más importante es que la limitación se aplique a los titulares reales de las autorizaciones evitando la concentración de licencias en manos de las mismas empresas.
¿Actualmente cuál es el mayor desafío del sector del bingo en las Islas?.
Precisamente este que acabo de nombrar. La inmensa mayoría de licencias están en poder de dos grupos empresariales y el decreto de planificación no hace nada por impedir esta posición dominante.














