La reciente regulación del sector de las apuestas en Brasil incorpora nuevas medidas orientadas a intensificar la lucha contra las plataformas no autorizadas, entre las que destaca el bloqueo de cuentas bancarias vinculadas a actividades consideradas ilegales.
La normativa, enmarcada en el Marco Legal para la Lucha contra el Crimen Organizado y recogida en la Ley N.º 15.358/25, amplía el alcance de las actuaciones de control financiero sobre el sector del juego, reforzando la supervisión de transacciones y la detección de operaciones sospechosas.
Según la legislación, las instituciones financieras y plataformas de pago deberán identificar y bloquear cuentas asociadas a operadores no regulados, así como a otros agentes relacionados con estas actividades. Esto incluye tanto a las propias plataformas como a intermediarios que participen en su promoción o funcionamiento.
El nuevo marco regulatorio también establece mecanismos de cooperación entre bancos, entidades de pago y organismos supervisores, con el objetivo de mejorar el intercambio de información y la eficacia en la detección de movimientos financieros irregulares. Asimismo, se contempla la implementación de filtros automatizados para el control de transacciones, especialmente en sistemas de pago instantáneo como Pix.
La normativa amplía además el ámbito de responsabilidad, incluyendo no solo a los operadores ilegales, sino también a otros actores de la cadena de valor, como promotores o prescriptores digitales.
El endurecimiento de estas medidas se produce en un contexto de elevada penetración de plataformas no reguladas en el país. Según estimaciones de LCA Consultores, el mercado clandestino de apuestas supone una pérdida significativa de recaudación fiscal, además de una alta dificultad para que los usuarios identifiquen qué operadores están debidamente autorizados.
Con este nuevo marco, las autoridades brasileñas buscan reducir la actividad del mercado ilegal y reforzar la integridad del sistema financiero asociado al sector del juego.














