El Grup Peralada, propiedad de la familia Suqué, ha iniciado los planes para transformar la histórica Finca Mas Solers, en Sant Pere de Ribes, en un hotel de cinco estrellas.
El emblemático edificio, un palacete del siglo XIX, albergó durante más de dos décadas el Gran Casino de Barcelona, convirtiéndose en uno de los referentes del ocio en Cataluña antes de su cierre.
El proyecto busca dar una nueva vida al complejo mediante una propuesta de lujo y alto valor añadido, alineada con la estrategia de diversificación del grupo hacia el sector hotelero premium.
Esta iniciativa supone un paso más en la evolución del activo, que pasará de su histórico uso vinculado al juego a convertirse en un destino turístico exclusivo en el entorno del Garraf.














