José Vall, presidente de ANESAR, clausuró la jornada «Operación Salón» en Valencia, agradeciendo a las fuerzas de seguridad y a los profesionales del sector por su colaboración en la mejora de la seguridad en los salones de juego. En su discurso, destacó la importancia de garantizar la seguridad tanto de los clientes como, especialmente, de los empleados, quienes son fundamentales para el funcionamiento de los negocios.
Vall mencionó que el absentismo en el sector del juego es elevado, lo que afecta la calidad de los controles de acceso y puede llevar a errores en la gestión de la seguridad. A pesar de los esfuerzos de formación, con más de 10,000 personas capacitadas, enfatizó que la responsabilidad final recae en los empleados, y que las sanciones por incumplimientos no solo afectan a los infractores, sino también a los compañeros que pueden perder su empleo debido a cierres temporales de los establecimientos.
Recordó que la «Operación Salón» se inició en 2008 tras un trágico incidente en Madrid, y ha evolucionado en un esfuerzo de colaboración entre el sector privado y las fuerzas de seguridad. Vall destacó que, a pesar de los avances, aún hay desafíos en la comunicación de incidentes y en la recopilación de datos sobre delitos en los salones de juego, lo que puede llevar a una subestimación de la problemática.
El presidente de ANESAR abogó por una mayor colaboración con la Policía Nacional y otros cuerpos de seguridad, especialmente en la implementación de tecnologías biométricas para mejorar los controles de acceso y la identificación de clientes. Resaltó que la seguridad es una prioridad y que la aplicación de medidas tecnológicas puede ayudar a prevenir delitos y mejorar la gestión de los establecimientos.
Vall concluyó su intervención reafirmando el compromiso del sector con la seguridad y la necesidad de seguir trabajando juntos para crear un entorno más seguro y regulado en el ámbito del juego.














