Desarticulada en Valencia una red que suplantó 5.000 identidades para blanquear dinero con apuestas online

| 4 de mayo de 2026

Una operación policial ha permitido desarticular en Valencia una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales mediante apuestas online fraudulentas, tras suplantar la identidad de más de 5.000 personas de 17 países.

El grupo, liderado por Maksym, fue detenido junto a otros 11 implicados el pasado mes de junio. Seis de ellos permanecen en prisión provisional. La investigación, denominada Operación Girasoles, atribuye a la trama el blanqueo de al menos 4,7 millones de euros.

En España, unas 240 personas fueron víctimas directas de la suplantación. Muchas descubrieron el fraude al consultar su declaración en la Agencia Tributaria, que les reclamaba entre 3.000 y 7.000 euros por apuestas que nunca habían realizado.

La red utilizaba tecnología avanzada, incluyendo bots automatizados capaces de realizar cientos de apuestas simultáneas, y gestionaba miles de tarjetas bancarias y cuentas abiertas con identidades robadas. El objetivo no era tanto obtener ganancias en el juego como mover dinero de origen ilícito a través de plataformas de apuestas.

Según fuentes policiales, el grupo adquiría datos personales en canales como redes sociales y también recurría a documentos falsificados y técnicas para sortear sistemas de verificación digital. Además, captaban a mujeres ucranianas en situación vulnerable para abrir cuentas bancarias a su nombre sin que fueran conscientes del uso fraudulento.

La investigación ha contado con la colaboración de Europol y Interpol, así como con actuaciones en varios países, entre ellos Ucrania.

El caso se enmarca en un aumento significativo de denuncias por suplantación de identidad vinculadas al juego online en España, con más de 10.000 casos registrados recientemente. Desde el Ministerio de Consumo se activó en 2024 un protocolo específico para facilitar la detección de estas prácticas.

La operación sigue abierta mientras se analizan conexiones internacionales y posibles nuevas víctimas de una trama que combinaba ciberdelincuencia, fraude fiscal y blanqueo de capitales a gran escala.