FES Integridad ha aprovechado la repercusión del reciente Mundial para poner el foco en la importancia de los valores que transmite el deporte, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.
La entidad destaca que, más allá de los resultados y los títulos, el verdadero legado de una gran competición deportiva reside en los ejemplos que ofrecen sus protagonistas sobre el terreno de juego. Actitudes como el respeto al rival, la aceptación de las decisiones arbitrales, la deportividad en la victoria o la dignidad en la derrota se convierten en referencias para millones de jóvenes que siguen estos acontecimientos.
FES Integridad advierte, además, de que las conductas antideportivas, las protestas excesivas o los insultos también generan un impacto educativo negativo cuando se normalizan en el ámbito deportivo. Por ello, la organización subraya la necesidad de reforzar el papel del deporte como herramienta de formación en valores.
Desde el proyecto recuerdan que el fair play va mucho más allá de un gesto protocolario y representa una forma de entender la competición basada en el respeto, la honestidad, la responsabilidad y la convivencia.
Con motivo del Mundial, FES Integridad ha reiterado su compromiso con la promoción de una cultura deportiva íntegra y educativa, defendiendo que el objetivo no debe limitarse a formar grandes deportistas, sino también personas comprometidas con los valores que hacen del deporte un motor de cohesión social.














