La persistencia de plataformas no reguladas como Polymarket continúa generando preocupación entre las autoridades europeas. A pesar de estar prohibida en Bélgica desde enero de 2025, la plataforma sigue registrando alrededor de 70.000 visitas mensuales en el país, lo que reabre el debate sobre la eficacia de las restricciones frente al juego y las apuestas realizadas fuera de los mercados regulados.
Según representantes del sector, el acceso a este tipo de servicios sigue siendo relativamente sencillo mediante herramientas como las redes privadas virtuales (VPN), permitiendo a los usuarios participar en mercados de predicción sobre una amplia variedad de acontecimientos, desde eventos deportivos hasta cuestiones políticas, económicas o de actualidad internacional.
Las principales críticas hacia estas plataformas se centran en la ausencia de mecanismos comparables a los exigidos en los mercados regulados, incluyendo medidas de protección al jugador, límites de depósito, controles reforzados de identidad, prevención del blanqueo de capitales y supervisión sobre posibles usos de información privilegiada.
La presidenta de la Comisión de Juegos de Azar de Bélgica, Magali Clavie, ha señalado en diversas ocasiones que determinadas plataformas internacionales operan al margen de los requisitos regulatorios establecidos por las autoridades nacionales.
Aunque la prohibición ha reducido significativamente el tráfico hacia Polymarket —desde aproximadamente 230.000 visitas mensuales hasta las 70.000 actuales—, los expertos subrayan que la reducción del acceso no ha supuesto su desaparición.
Esta situación refuerza una tesis cada vez más compartida entre reguladores y operadores autorizados: la lucha contra el juego ilegal requiere una estrategia más amplia que combine medidas regulatorias, herramientas tecnológicas y cooperación internacional.
Entre las acciones planteadas por distintos actores del sector figuran el fortalecimiento de la oferta legal, la colaboración con entidades financieras para dificultar los pagos hacia plataformas no autorizadas, una mayor implicación de los intermediarios digitales y el refuerzo de los mecanismos de persecución judicial.
El debate cobra especial relevancia en plena celebración del Mundial de Fútbol de 2026, uno de los periodos de mayor actividad para el sector de las apuestas y también para los operadores sin licencia.
En este contexto, varias autoridades europeas han intensificado su colaboración para reforzar la supervisión de los mercados de apuestas y predicción. Entre los países implicados se encuentran España, Bélgica, Francia, Alemania y Países Bajos, entre otros, con el objetivo de mejorar el intercambio de información y combatir de forma más eficaz la actividad de plataformas que operan fuera de los marcos regulatorios nacionales.
La evolución de los mercados de predicción y su creciente popularidad se perfilan así como uno de los grandes desafíos regulatorios para la industria del juego y las apuestas en los próximos años.














