El sector del juego presencial de la provincia de Ciudad Real cerró 2025 con un leve repunte en el número de máquinas recreativas, poniendo fin a diez años consecutivos de descensos. Así lo destacó Vicente de la Morena, presidente de Asmarema, quien subrayó que, aunque el crecimiento ha sido mínimo —apenas una máquina más respecto al ejercicio anterior—, supone un cambio de tendencia significativo para la actividad.
A finales de 2025, la provincia contabilizaba 1.765 máquinas autorizadas. De ellas, 1.455 estaban instaladas en establecimientos de hostelería, siete menos que en 2024, mientras que 310 operaban en locales específicos de juego, ocho más que el año anterior.
De la Morena recordó que el parque total de máquinas recreativas en la provincia se ha reducido en 465 unidades durante la última década. La mayor caída se produjo en el canal hostelero, que pasó de 2.082 máquinas en 2015 a las actuales 1.455. En cambio, los establecimientos de juego incrementaron su capacidad en 162 unidades durante el mismo periodo, impulsados por las aperturas registradas entre 2016 y 2018.
El presidente de Asmarema señaló que desde 2018 no se han concedido nuevas autorizaciones para salones de juego en Castilla-La Mancha, circunstancia que marcó el inicio del ajuste del sector en la comunidad autónoma.
“La situación del sector en 2025 ha sido de cierta estabilidad, registrándose mínimas variaciones”, afirmó De la Morena, quien considera que la oferta actual “se encuentra en unos niveles más apropiados a la demanda existente”.
En el conjunto de Castilla-La Mancha, el número total de máquinas autorizadas aumentó ligeramente, pasando de 7.279 en 2024 a 7.383 al cierre de 2025. De ese total, 6.208 corresponden a hostelería y 1.175 a establecimientos específicos de juego. El incremento neto fue de 104 máquinas, de las cuales 92 se instalaron en locales de juego y solo 12 en bares y restaurantes.
Los datos reflejan además un hecho inédito en la última década: por primera vez no se redujo el número de máquinas instaladas en hostelería a nivel regional. En los últimos diez años, Castilla-La Mancha perdió 1.858 máquinas en este segmento, pasando de 8.066 a 6.208 unidades.
El ejercicio 2025 también dejó un ligero ajuste en el número de establecimientos de juego, con el cierre de tres locales en la región —dos en Toledo y uno en Almodóvar del Campo—.
La provincia de Ciudad Real concentra actualmente 51 de estos establecimientos: 48 salones de juego, un local de apuestas en La Solana y dos salas de juegos de casino ubicadas en Ciudad Real y Puertollano.













