Autor

DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

Política y juego

15 de abril de 2019

Oír las declaraciones de los políticos en tiempo electoral equivale a escuchar la sinfonía de las mil y una promesas, de los paraísos que vienen para quedarse y las fábulas de las mejoras sin cuento. Son las cantinelas sabidas que aburren, cansan e invitan a dar un sueñecito, con pesadilla incluida.

Por prevención no hay que fiarse de los políticos, al menos de una inmensa mayoría de ellos. Que no muestran el menor empacho en desdecirse sobre cuestiones graves y utilizan la verdad cuando se equivocan . Dicho lo cual tampoco está de más que, antes de ir a la urna para depositar el voto, las gentes del juego accedan a las partes de los programas que los partidos dedican a la actividad. Y a sus propósitos sobre la misma. Para tener, al menos, una mínima información. O que recuerden las manifestaciones hechas por los representantes de los partidos respecto al juego.

Se han dicho tantas burradas, se han aireado tantos disparates, se han anticipado tantas medidas demenciales sobre el juego como para tentarse la ropa antes de votar. Se trata de decantarse, entre todos los malos, por el que menos lo parezca.

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