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DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

Homenaje a Ignacio Benítez

20 de marzo de 2026

Ignacio Benítez Andrade renunció el pasado diciembre a la presidencia de ASOBING por voluntad propia. Tuve la oportunidad de ser testigo directo de su adiós, muy emocionante, en el escenario único de ésa Sevilla que te atrapa y enamora nada más dar tres pasos. Escuché los encendidos aplausos que se le tributaron en el momento de una despedida que ponía fin a una trayectoria asociativa larga y fecunda, que arranca desde la legalización del juego y se plasma en una ejecutoria como mandatario de ASABIN, CEJ, ASOBIN y FEJBA. Aquí hay páginas escritas para confeccionar unas memorias de mucho peso.

Ignacio Benítez ha rendido muchos y notorios servicios al bingo. Por sintetizar quiero referirme exclusivamente a su etapa encabezando la patronal CEJ. Asumió la presidencia en una época muy complicada. La entidad habla perdido el pulso asociativo tras un largo período de inactividad. Las luces de alarma sobre su continuidad se encendieron. Y la amenaza de disolución flotaba en el ambiente. Ignacio presidía entonces ASAEBIN y con la participación de sus dos principales colaboradores, Rafael Sánchez Bleda y Rafael Domínguez, puso manos a la obra de recomponer la patronal y devolverle su capacidad de influencia. No era tarea fácil: los ánimos asociativos estaban por los suelos y la función de CEJ aparecía como irrelevante. Entonces, vista lo grave de la situación y que se llevaba mucho tiempo sin convocar asambleas, se optó por la idea de hacerlas itinerantes y con ésta finalidad se llevaron a cabo en la mayoría de comunidades. La iniciativa resultó muy positiva, contribuyó al acercamiento entre territorios y sirvió para que resurgiera con fuerza la imagen de CEJ.

Pienso que hay razones de peso para que Ignacio reciba el reconocimiento que merece tras su dilatada gestión en los ámbitos del bingo nacional y autonómico. Y eso podría plasmarse en un merecido homenaje del bingo a la figura de un empresario cuyo talante asociativo ha sido pródigo en puestos de la mayor responsabilidad. Celebraría y mucho que la idea cuajara en una propuesta hecha realidad. Mi amigo Ignacio, pienso, es acreedor a éste cierre feliz tras largos años batiéndose el cobre por un sector que lo ha sido todo para él. Desde la avenida, me apunto a la convocatoria.