Autor

DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

El salón como relación social

26 de enero de 2026

Acertada y oportuna la alocución de José Vall, presidente de ANESAR, al enjuiciar la etapa que viven los salones. Que están afectados en muchos casos por una hiperregulación que desborda los marcos reglamentarios y ha provocado el cese de numerosos negocios. Un vistazo al cuadro del número de locales que funcionan en España ofrece una caída progresiva. Bien es cierto que existen zonas de saturación evidente pero éste hecho no impide considerar que unas normativas en exceso intervencionistas están dando al traste con la viabilidad de bastantes salones.

Al margen de éste apartado que conviene tener muy presente con la acción puesta en posibles revisiones reglamentarias hay otro factor de extraordinaria importancia para el funcionamiento de dichos locales. Lo subrayó Vall con sus palabras y hay que concederle la trascendencia que entraña. Aseguró el presidente de ANESAR que el valor diferencial del salón sigue siendo el factor humano. Y para robustecer éste concepto de capital importancia hay que insistir en la formación del personal, en la dispensa de un trato cercano y cálido en la amabilidad para atender y saberse ganar la confianza, en la predisposición para generar un entorno tranquilo y agradable que constituirá, sin duda alguna, una de las bazas de éxito del local.

El salón debe dejar atrás, y de hecho hace tiempo que lo hizo, todo atisbo de oscurantismo ambiental y centrarse en el concepto de local como espacio cuidado para el entretenimiento amable en el que los clientes son el foco de atención preferente. Y en ése sentido hay que insistir en que la participación de los profesionales que se cuidan de sus servicios es del todo punto esencial.

Subraya José Vall que el sector ha tocado techo y se ha entrado en una curva descendente. Y ante una situación como la descrita reitera la necesidad de que el salón marque diferencias respecto al juego online intensificando la política del factor humano con las personas que frecuentan el local. Seguridad y atención solícita son argumentos que deben prevalecer en la gestión de los salones como principal seña de identidad.