Autor

DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

El juego español como ignorada referencia internacional

6 de septiembre de 2018

Todo lo que se refiere a la industria del juego en España se contempla o enjuicia desde una perspectiva grisácea. O sea que no se reconoce en exceso, más bien todo lo contrario, su capacidad tecnológica y su fuerza económica. Esto en el mejor de los casos. En el peor ya saben: demonización de la actividad y escasa difusión respecto a la evolución progresiva de un sector en alza que se ha visto refrendado en los mercados internacionales.

Aquí jamás se ha resaltado como era y es de justicia la notable presencia de empresas españolas en numerosos países de diversos continentes. En los que sus productos han alcanzado éxito y tenido permanencia. Y en los que se ha desplegado una política comercial que incluye la venta de la marca España. Nos hemos mostrado cicateros en admitir unas acciones positivas por el simple hecho de obedecer a las pautas de una doble moral, en la que el juego goza de connotaciones negativas. Tanto como trasnochadas.

En productos y sistemas y modelos el juego español ha estado en vanguardia, Y ésta condición le permitió exportar su concepto de bingo, tan alejado del cutre juego inglés, a numerosos países donde se implantó con criterios españoles tanto en su material de funcionamiento como en lo tocante a ambientación, decoración y servicios. En ése sentido podemos considerarnos auténticos introductores.

Es una pena y una injusticia que ésa labor titánica desarrollada por el juego español no encuentre el eco apetecido y merecido en nuestro propio país. Pero los españolitos somos así. Envidiosos por naturaleza. Y si se trata de juego a ésta condición hay que sumar la del fariseísmo nacional.

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