En el último número de SECTOR DEL JUEGO apareció en portada Carlos Chacón Pérez como 12 de 10. En calidad de gestor empresarial sobresaliente cuya labor se he caracterizado por su vista larga, que siempre procuraba ir un poco más allá y por su sentido de la anticipación que deparó a su firme, MERKUR DOSNIHA, óptimos resultados.
Cuando adoptamos la decisión de destacar la trayectoria de Chacón desconocíamos que estaba a punto de dejar sus responsabilidades en MERKUR DOSNIHA tras casi cuarenta años de dedicación a la empresa que creo, potenció y situó en una posición de claro liderazgo como CEO de la compañía. Pienso que acertamos plenamente distinguiendo como se merecía la figura de Chacón y su inmensa labor al frente de MERKUR DOSNIHA llegado el momento de poner fin a una etapa en la que nuestro protagonista desempeñó un papel crucial. No lo decimos nosotros solamente. Lo han certificado asociaciones del sector y círculos profesionales que se han aprestado ha manifestar su reconocimiento público hacia la enorme trascendencia del trabajo desarrollado por Chacón.
Hay que subrayar que uno de los rasgos esenciales de la personalidad profesional de Carlos radicó en su visión de futuro. Que no sólo se centró en el lanzamiento de productos con vitola innovadora destinados a abrir puertas de progreso a los operadores. El procuró ir un poco más allá haciendo que su empresa se integrara en la sociedad y fuera participe de sus inquietudes y se sumara a iniciativas destinadas a la forja de un mundo mejor para todos. Potenció al máximo los recursos humanos de su compañía entendiendo que es una parcela fundamental para ganar cuota de mercado. Y en ése espacio consideró que había que ocuparse, y no poco, de la promoción de la mujer en la industria.
Carlos Chacón puede retirarse satisfecho por lo que deja después de una brillantísima ejecutoria realizada en MERKUR DOSNIHA. Situó a la empresa en la órbita de las elegidas, la hizo influyente y competitiva y también respetada por una sociedad que valoro su implicación en causas ajenas a su actividad.
El legado dejado por Chacón es de quitarse el sombrero. Y nosotros lo hacemos.






