Bryan Ortiz, CEO de ZITRO en Brasil, tuvo un destacado protagonismo en BIS SIGMA South América, dando su visión empresarial y profesional sobre el futuro del casino hibrido. Durante su estancia en Valencia, con motivo de EXPOJOC, gocé de la oportunidad de conversar con mi amigo Johnny Ortiz. Y sin que mediara pregunta alguna sobre el tema me confesó la satisfacción que sentía por la integración de sus hijos, Bryan y Kevin, en la compañía y por las aportaciones que ambos venían haciendo para potenciar la marcha de sus negocios.
Hablando del asunto Johnny me dijo: «En ningún momento llevé a cabo la menor presión personal para que mis hijos se incorporaran a la compañía o se dedicaran a la industria del juego. Mi intención siempre fue dejarles plenamente libre el camino para que eligieran cual debía ser su futuro. Y en ambos casos fueron ellos los que adoptaron en un plano de libertad absoluta su decisión de dedicarse a ZITRO y sumarse con entusiasmo a sus procesos de evolución global. Y del resultado obtenido debo confesar que me siento extraordinariamente satisfecho.»
Más allá de las confesiones del padre hace dos años largos tuve la oportunidad de compartir una jornada entera con Johnny, al que acompañaban para la ocasión Bryan y Kevin. La idea de este encuentro partió del progenitor a los que quería que conociera y tratara. Dicho y hecho.
Los cuatro disfrutamos de la oportunidad de conversar, intercambiar ideas y pulsar por mi parte por donde van los pasos de éstos jóvenes en cuanto a la industria y su futuro. Ambos son licenciados en administración de empresas y ambos han hecho el mismo recorrido profesional en ZITRO hasta adquirir la imprescindible experiencia. He de decir, y no es lisonja sino una realidad personal que salta a la vista, que Bryan y Kevin son chavales extremadamente educados, que hablan tres idiomas y que, esto es muy importante, admiran y se sienten legítimamente orgullosos de los objetivos internacionales alcanzados por su padre a base de derrochar talento, trabajo, mucho trabajo, y sentido de futuro.
Conozco a tres generaciones de los Ortiz. La de don Alejandro, el patriarca, que sentó cátedra en Brasil; su hijo Johnny que viene superando todas las expectativas y ahora a Bryan y Kevin que garantizan la continuidad de la saga con una brillantez digna del mayor de los reconocimientos que es rasgo definitorio de la familia. Grandes éstos Ortiz.






