Autor

DESDE LA AVENIDA Juan Ferrer

Basura inglesa sobre el juego

23 de mayo de 2018

El gobierno del Reino Unido, que encabeza Theresa May, que por lo demostrado hasta ahora no pasa de ser una aprendiza más bien floja de la dama de hierro, ha bajado a 2 libras las apuestas de las máquinas. Según el ministro de cultura, Matt Hancok, la medida obedece a que las máquinas “son una plaga social muy grave, que varios estudios califican como la cocaína de los juegos de azar, cuyo efecto es parecido al de la nicotina por el alto nivel de adicción”. Y anuncia medidas porque “el juego puede destruir vidas, familias y comunidades”.

La declaración del menda británico, del ministro, revela lo fácil y barato que resulta demonizar el juego, desmesurar hasta lo esperpéntico sus efectos negativos, recurrir al tremendismo más rastrero y falto de rigor para bajar hasta los infiernos la actividad y obtener a cambio el beneplácito social.

Lo del ministro afirmando sin pestañear que el juego destruye comunidades, dicho así, a lo bestia, denota un uso absolutamente asqueroso de la dialéctica política más bajuna, que maneja la denuncia como munición alarmista de impacto en la calle. Y lo hace con tanta desfachatez como carencia de argumentos sólidos. ¿De que fuente analítica parte el tipo en cuestión para asegurar que el juego destruye comunidades y quedarse tan pancho?.

El ejemplo del Reino Unido es uno más que evidencia la predisposición de los políticos a la condena del juego. Que entiendo debe preservarse ante los colectivos más vulnerables. Pero nunca ultradimensionar el problema a costa de desmesura a todo trapo, demagogia y toneladas de mierda gratuita sobre el juego.

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