Me consta que José Ignacio Ferrer ha recibido múltiples felicitaciones por el éxito alcanzado por EXPOJOC en su edición de 2025. La verdad es que el evento ha logrado ganarse a pulso un sitio preferente en el calendario anual del juego. Y la convocatoria del pasado día 26 de marzo así lo atestiguo. Hubo ambiente del bueno y un público que llenó en varias ocasiones el salón de actos y apenas dejaba un espacio libre para circular por la muestra de productos que estaba literalmente abarrotada.
Junto a los parabienes mostrados al padre de la criatura, que insisto han sido numerosos por lo que me cuentan, tampoco ha faltado algún que otro silencio de los que, en cualquier esfera de la vida pública, no suelen perdonar el éxito. Sabido es que la envidia es deporte nacional que se practica con tanto afán como persistencia y que suele provocar más de un bochorno de los de toma pan y moja. Pobrecitos los asiduos practicantes de un ejercicio que más que crear músculo lo que genera, en muchos casos, es una colérica frustración.
A lo que íbamos. Aquí lo notorio, lo digno de resaltarse para tomar buena nota, es que EXPOJOC ha llegado a su décimo aniversario con la vitalidad suficiente para poner de manifiesto que tiene por delante un horizonte de futuro plenamente garantizado. Entre otras razones de mucho peso por contar con el respaldo de empresas que han depositado su confianza plena en la idea y las propuestas de José Ignacio Ferrer. Empresas que no dudan en renovar su compromiso con EXPOJOC un año tras otro sin atenerse a más dictados que los de sus propios criterios y los de sus estrategias de gestión.
La última experiencia ha demostrado con la fuerza irrefutable de los hechos que EXPOJOC es un evento más que consolidado, que goza del aprecio y consideración de una parte importante del sector y, sobre todo, que no se arruga ante las dificultades por lo que ha sabido salir adelante. Me cuentan que José Ignacio ya está poniendo manos a la obra en la organización de 2026 que, seguro, deparará sorpresas y nuevos alicientes. Propios de una cita valenciana convertida en un clásico del juego español. Digo yo que será por algo, ¿ o no ? Conclusión: EXPOJOC una apuesta segura. Y tanto.