Durante esos días, los centros de Cirsa incorporaron elementos de terror, criaturas misteriosas y diferentes propuestas decorativas para ofrecer a sus clientes una experiencia de entretenimiento vinculada al ambiente de Halloween.
La iniciativa contó con la implicación de los equipos de los distintos establecimientos, que se encargaron de preparar los espacios y cuidar los detalles para crear una atmósfera diferente durante las visitas.
Con esta acción, Grupo Cirsa puso el acento en la ambientación y en la experiencia que ofrecieron sus centros, más allá de la propia actividad de juego, apostando por generar espacios temáticos y momentos especiales para sus clientes.














