La regulación del ecosistema cripto y los desafíos que plantea su aplicación práctica centraron la sesión DARTE Madrid 3.0, celebrada en el Palacio de Cibeles durante MERGE Madrid. El encuentro, organizado por BlackVogel y Siedler Legal en colaboración con MERGE y otras entidades, reunió a especialistas para debatir sobre tres cuestiones regulatorias que siguen generando incertidumbre para las empresas del sector.
Entre los participantes figuró Marina Villalonga, de Asensi Abogados, que compartió su experiencia junto a expertos de CertiK y Möhrle Happ Luther. La sesión abordó problemas relacionados con la interpretación de la normativa europea y sus consecuencias operativas, fiscales y jurídicas para las compañías que trabajan con activos digitales.
Uno de los asuntos analizados fue la aplicación de DORA, el marco europeo de resiliencia operativa digital, y los criterios para determinar cuándo un ciberataque o un acontecimiento de mercado debe clasificarse como un incidente relacionado con las tecnologías de la información y la comunicación. Las diferencias de interpretación pueden afectar a las obligaciones de notificación y a los plazos que deben cumplir las empresas.
La fiscalidad de las operaciones con criptoactivos constituyó otro de los ejes del debate. En particular, se planteó cómo deben tratarse las operaciones de envoltura (wrapping) o transferencia entre redes mediante puentes (bridges), que pueden generar dudas sobre si existe una transmisión del activo o únicamente una modificación técnica. Esta distinción resulta relevante cuando las empresas deben aplicar retenciones fiscales y los usuarios pueden verse gravados por operaciones que consideran meramente técnicas.
La tercera cuestión se centró en la colaboración entre los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP) y los proveedores de servicios de pago. El encuentro puso sobre la mesa los requisitos de licencia y las condiciones que deben reunir estos acuerdos para evitar que determinadas actividades puedan considerarse servicios de pago prestados sin la autorización correspondiente.
La jornada contó también con una ponencia inaugural de Miguel Ángel Calero Fernández, de ISBE y Alastria Blockchain Ecosystem, y con la participación de Jason Jiang, de CertiK, y Marie Christin Rinke, de Möhrle Happ Luther.
Las conclusiones y propuestas debatidas se recogerán en el informe DARTE, con el objetivo de aportar criterios y posibles soluciones a los interrogantes regulatorios planteados por la evolución del mercado de criptoactivos.














