¿Mismas reglas para todos? La ONCE, los medios de pago y las máquinas B centran el debate

| 21 de octubre de 2026

El XIX Congreso de Juego de Castilla y León abordó en Soria los retos tecnológicos del sector presencial y la necesidad de revisar los criterios regulatorios que afectan a las distintas modalidades de juego.

La adaptación de la normativa, la evolución de las máquinas recreativas y el impacto de las nuevas tecnologías protagonizaron la mesa coloquio «Los distintos juegos de azar en la encrucijada: ¿evolución o reconversión?», celebrada en el XIX Congreso de Juego de Castilla y León. El encuentro reunió a representantes empresariales, expertos jurídicos y profesionales tecnológicos para analizar los desafíos que afronta el sector.

La sesión, moderada por Fátima Pablos, directora general de Tributos de la Junta de Extremadura, contó con la participación de Carlos Duelo, director corporativo de Relaciones Institucionales de CIRSA; Jesús Serrano, abogado especializado en juego; y Rodrigo García, jefe de Proyectos en Interconexión en Castilla y León.

Uno de los asuntos planteados fue la necesidad de disponer de una visión global del mercado, respaldada por datos que permitan conocer su dimensión y evolución. En este sentido, el debate puso de relieve la importancia de que las empresas y las administraciones públicas comprendan las principales magnitudes del sector para abordar con mayor precisión los cambios normativos y las necesidades de cada modalidad.

La regulación autonómica también ocupó un lugar destacado. La diversidad de marcos normativos entre comunidades plantea el reto de revisar los criterios aplicados a las distintas actividades, entre ellas las máquinas recreativas y las apuestas. En este contexto, las referencias a la ONCE y a los medios de pago incorporaron al debate la cuestión del tratamiento regulatorio de las diferentes modalidades y de los mecanismos utilizados en el desarrollo de la actividad.

La interconexión transforma las máquinas recreativas

El componente tecnológico tuvo especial protagonismo en la intervención de Rodrigo García, centrada en la interconexión de las máquinas de tipo B. Este sistema permite conectar los terminales con servidores centrales a través de infraestructuras de comunicación específicas, facilitando la transmisión, centralización y consulta de información.

Frente al funcionamiento de equipos independientes, la interconexión abre nuevas posibilidades para la gestión de las máquinas y el tratamiento de los datos. Su desarrollo requiere, al mismo tiempo, soluciones técnicas adecuadas y un marco regulatorio que contemple las características de estos sistemas.

La evolución de las infraestructuras tecnológicas se suma así a otros desafíos del juego presencial, como la adaptación de los medios de pago y la revisión de los criterios de supervisión y control. El debate evidenció la importancia de acompasar estos avances con las exigencias administrativas y las garantías jurídicas necesarias.

La mesa coloquio dejó sobre la mesa una cuestión central para el futuro del sector: cómo compatibilizar la modernización tecnológica con una regulación capaz de responder a la evolución del mercado y a las particularidades de las distintas modalidades de juego.