La percepción no siempre coincide con la realidad. Este fue uno de los mensajes trasladados durante el I Foro CeJuego 2026, que utilizó la imagen de espejos distorsionados para representar cómo determinados prejuicios pueden condicionar el debate público sobre la industria del juego.
La iniciativa planteó la necesidad de contrastar las ideas preconcebidas con información y datos oficiales, promoviendo el diálogo entre diferentes perspectivas para comprender mejor la realidad del sector.
Entre las cifras presentadas destaca la evolución de la prevalencia del posible juego problemático en España. Según el Informe sobre Adicciones Comportamentales y otros Trastornos Adictivos 2025, del Ministerio de Sanidad, este indicador se situó en el 2 % de la población en 2018 y descendió al 1 % en 2024.
El documento también recoge una reducción de la prevalencia del posible trastorno del juego, que pasó del 0,5 % en 2018 al 0,4 % en 2024.
Con estos datos como punto de partida, CeJuego reivindicó la importancia de incorporar información contrastada al debate sobre el juego y de escuchar diferentes puntos de vista antes de extraer conclusiones. El objetivo, según el mensaje difundido tras el encuentro, es avanzar hacia una visión más ajustada a la realidad, alejada de simplificaciones y basada en la evidencia disponible.














