Ceuta, ciudad sitiada

| 25 de septiembre de 2026

Las imágenes que todos los días nos transmiten todas las televisiones son las de Ceuta, una ciudad sitiada por miles y miles de inmigrantes ( el número no es capaz de cuantificarse por parte de las instancias oficiales ), que montan sus chabolas, invaden sus playas, instalan sus mercadillos con todo tipo de mercancías, acosan a los residentes, se enfrentan a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y crean una psicosis generalizada en la población autóctona sin que el supuesto mando único ponga orden en tan colosal desorden.

Han transcurrido 56 días desde la invasión de Ceuta por ciudadanos marroquíes. En principio el gobierno de Sánchez calificó el hecho de invasión del territorio nacional, lo que requería de una respuesta rápida y contundente por parte de la nación agredida. Nada de esto sucedió. Se suavizaron los términos políticos para calificar el asunto, se alabó la colaboración de Marruecos, que nadie acierta a explicar en que ha consistido y casi dos meses después se tolera por parte del ejecutivo que miles de invasores muchos de los cuales viven a mesa, mantel y condumio asegurado, en tanto otros se dedican al robo, el destrozo del material urbano, la violación, la pillería y el enlodar la imagen de una ciudad que es una sombra dantesca comparada con la que ofrecía dos meses atrás.

A los casi dos meses del atropello padecido por Ceuta, que tiene amedentrados a sus residentes, puestas en alerta a las familias, atemorizadas a las mujeres, desconcertados a sus niños, amenazados a sus negocios y gravemente perjudicados a sus comercios el presidente del gobierno, señor Sánchez declara en Nueva York ante una periodista no masajista de profesión, como las que lo entrevistan aquí, «que hay que pedirle acciones a Marruecos porque su control de fronteras falló.» Esto lo admite 56 días después cuando se ve en aprietos ante la insistente pregunta de la periodista que hace honor a su condición de tal.

¿ Donde quedan entonces las anteriores alabanzas a Marruecos por su absoluta colaboración en el asunto y su impecable comportamiento ? Es admisible un giro tan radical en un Sánchez que culpó de la invasión a Trump, Netanyabu y todo el que pasaba por allí?

Ceuta sitiada. Sus ciudadanos abrumados por la tensión y la falta de soluciones drástica. El ejecutivo endosándole el problema al bueno de Juan Jesús Vivas, que se está dejando la piel y la salud en defensa de sus caballas. Y como colofón un ejecutivo manifiestamente incapaz que admite que el drama va para largo por su pésima gestión propia de un equipo de payasos y mequetrefes la mayoría de los cuales deberían estar en el sitio que les corresponde: las colas del paro. Y seguro que no encontraban trabajo.