El mercado de juego privado en la Región de Murcia cerró 2025 con una evolución positiva. Los usuarios destinaron 276,63 millones de euros a las distintas modalidades gestionadas por operadores privados, frente a los 267,13 millones contabilizados en 2024, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
El casino fue el principal motor del crecimiento. El gasto asociado a esta actividad se elevó hasta los 114,57 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 12,96%.
La evolución económica del casino se produjo pese a una ligera reducción de la afluencia. El único establecimiento de este tipo actualmente operativo en la Región recibió 144.489 visitantes durante 2025, frente a los 144.678 registrados un año antes. La diferencia es mínima, lo que refleja el mantenimiento de unos niveles de asistencia elevados.
Las apuestas reducen su volumen
La trayectoria fue diferente en el segmento de las apuestas. El gasto conjunto en apuestas presenciales y online descendió un 3%, hasta los 124,32 millones de euros, frente a los 128,21 millones de 2024.
El canal presencial continuó concentrando la mayor parte del desembolso, con 85,58 millones de euros, mientras que las apuestas a través de internet alcanzaron los 38,74 millones.
Este comportamiento se enmarca además en una ligera contracción de la oferta física. La Región terminó 2025 con 357 salones de juego, frente a los 359 contabilizados al cierre del ejercicio anterior. En cambio, las salas de apuestas específicas permanecieron sin cambios, con dos establecimientos.
El bingo mantiene la estabilidad
El bingo mostró una evolución mucho más estable. Las cinco salas existentes en la Región generaron durante 2025 un gasto de 37,74 millones de euros, apenas por encima de los 37,49 millones registrados en 2024.
En conjunto, los datos reflejan un mercado regional con un crecimiento moderado, sustentado principalmente en el comportamiento de los casinos. Mientras esta modalidad incrementó de forma notable su volumen, las apuestas experimentaron un ajuste y el bingo mantuvo prácticamente su nivel de actividad.














