El adiós de Cirsa como grupo español coloca a Codere ante una doble oportunidad

| 7 de septiembre de 2026

La futura integración de Cirsa en el grupo italiano Lottomatica reconfigurará el mapa de los grandes operadores de juego de origen español. Con la desaparición de Cirsa como grupo independiente, prevista dentro del proceso de absorción anunciado por la compañía italiana, Codere pasará a ocupar la primera posición del ranking por volumen de ingresos, aunque su liderazgo podría tener una duración limitada ante el fuerte crecimiento de Retabet y Orenes.

Cirsa cerró 2025 con más de 2.000 millones de euros de ingresos y más de 100 millones de beneficio, cifras que dejarán de formar parte del perímetro de un grupo español una vez completada su integración en Lottomatica. La operación contempla la liquidación de Cirsa Enterprises, con sede en Terrassa, y el traspaso de sus activos y licencias a su nueva propietaria.

En este nuevo escenario, Codere queda al frente de los operadores de origen español con unos 1.255 millones de euros de ingresos en 2025, apenas un 0,2% más que el año anterior. Sin embargo, el tamaño del grupo contrasta con una evolución más contenida que la registrada por sus principales competidores. Su beneficio se situó en 3,2 millones de euros.

La posición de liderazgo llega además en un momento decisivo para Codere. La compañía se encuentra en manos de aproximadamente 80 fondos acreedores, después de las diferentes reestructuraciones financieras acometidas en los últimos años, y sus propietarios estarían explorando actualmente una posible venta del grupo.

Retabet estrecha la distancia

El liderazgo de Codere tiene a Retabet como principal amenaza. El grupo vasco superó en 2025 los 1.200 millones de euros de facturación, tras registrar un crecimiento interanual del 17%. Su evolución contrasta con la de Codere y con la trayectoria que ha seguido el sector en los últimos años.

Desde 2019, Retabet prácticamente ha triplicado su cifra de negocio, impulsado especialmente por su posicionamiento en el segmento de las apuestas deportivas. El mercado español representa además el grueso de su actividad, con el 93% de la facturación generada en España, aunque el grupo también mantiene presencia en Portugal y Perú.

Por detrás se sitúa Grupo Orenes, que en 2025 superó por primera vez los 1.000 millones de euros de ingresos, hasta alcanzar los 1.033 millones, un 8% más. La compañía obtuvo además un beneficio de unos 50 millones de euros.

El grupo murciano cuenta con una actividad diversificada que incluye máquinas recreativas, casinos, bingos, juego online y restauración. El negocio español representa más del 90% de su facturación.

Luckia completa actualmente el grupo de los principales operadores españoles, con 632 millones de euros de ingresos en 2025, un 5% más, y un beneficio neto de 21 millones, lo que supone una mejora del 71%. Desde 2019, su facturación ha aumentado un 8%.

Una venta condicionada por el crecimiento

La posible venta de Codere se produce después de que las reestructuraciones financieras hayan permitido reducir de manera sustancial el peso de su deuda. La compañía cuenta actualmente con una deuda neta próxima a cero, con unos 130 millones de euros en bonos compensados por su posición de liquidez.

El principal obstáculo para una operación corporativa estaría ahora en la evolución del negocio y, especialmente, en el crecimiento de los ingresos. Fuentes financieras citadas en el análisis consideran que esta evolución condiciona la valoración que podrían ofrecer potenciales compradores.

A ello se suma la diferencia existente en la estimación del EBITDA. Mientras Codere situó esta métrica en 225 millones de euros para 2025, Moody’s la calculó en 129 millones, después de considerar determinados conceptos no recurrentes como recurrentes a efectos de su metodología.

Tomando como referencia el múltiplo de aproximadamente seis veces EBITDA implícito en la operación entre Lottomatica y Cirsa, la valoración de Codere podría situarse en una horquilla aproximada de 800 a 1.400 millones de euros, dependiendo de la métrica de EBITDA utilizada.

El proceso cuenta con el asesoramiento de Jefferies y Macquarie para los accionistas, mientras que distintas gestoras de private equity habrían mostrado interés en la compañía, aunque ese apetito inversor se habría moderado.

De esta forma, la salida de Cirsa del grupo de operadores españoles no solo modifica el liderazgo por volumen de negocio. También abre una nueva etapa para Codere, que recupera la primera posición por ingresos en un momento en el que sus propietarios estudian una eventual desinversión y en el que operadores como Retabet y Orenes avanzan con tasas de crecimiento claramente superiores.