Los siete corredores de apuestas vinculados a Aspe y Baiko han decidido emprender acciones legales contra Pelota Pro Liga (PPL) al considerar que su relación laboral durante años podría haber encubierto una situación de falsos autónomos.
El conflicto se produce después de que las negociaciones entre ambas partes no hayan permitido alcanzar un acuerdo. Los corredores, que llevan más de un mes sin desarrollar su actividad en los frontones, prevén trasladar el caso a la Inspección de Trabajo, que deberá determinar si existió una relación laboral que no fue reconocida como tal.
El origen de la disputa está en la propuesta planteada por PPL para regular la actividad de los corredores bajo las condiciones previstas en la normativa vasca sobre apuestas en frontones. Entre las medidas figuraban límites al número de corredores según el aforo, restricciones a las apuestas cruzadas, un importe máximo por apuesta, el uso de dispositivos móviles y comisiones de hasta el 16%.
El colectivo rechaza la aplicación de estas condiciones en los distintos territorios donde operan las empresas y considera que el nuevo modelo puede poner en riesgo su continuidad profesional.
Actualmente son siete los corredores que mantienen esta actividad, frente a los 22 que llegaron a ejercerla décadas atrás. Seis de ellos acumulan además una larga trayectoria junto a las empresas. Su remuneración procede de las apuestas gestionadas en los frontones, de las que una parte se destina a las compañías y otra al propio corredor.
El conflicto abre ahora una nueva vía administrativa y laboral, a la espera de que la Inspección de Trabajo valore la denuncia y determine la naturaleza de la relación mantenida durante estos años.










