La recaudación tributaria del juego en Canarias mostró comportamientos dispares durante abril de 2026. Mientras los bingos registraron un ligero crecimiento respecto al año anterior, las máquinas recreativas experimentaron una caída significativa que lastró los ingresos del sector.
Los bingos canarios aportaron 1.357.027 euros en abril de 2026, frente a los 1.311.601 euros de abril de 2025, lo que supone un incremento del 3,5%. Sin embargo, la cifra sigue situándose por debajo de los 1.408.308 euros recaudados en abril de 2024, con un descenso del 3,6% respecto a ese ejercicio.
Por su parte, las máquinas recreativas generaron 6.672.581 euros en abril de 2026, una cantidad notablemente inferior a los 7.677.662 euros obtenidos en abril de 2025. La caída interanual alcanza el 13,1%, equivalente a más de un millón de euros menos de recaudación. En comparación con abril de 2024, cuando ingresaron 7.885.331 euros, el retroceso se amplía hasta el 15,4%.
El bingo gana peso relativo
La evolución de ambos segmentos refleja una tendencia divergente. Mientras el bingo logra recuperar parte de la actividad perdida en 2025, las máquinas recreativas encadenan un nuevo descenso y se alejan de los niveles de recaudación registrados dos años atrás.
A pesar de esta caída, las máquinas siguen siendo el principal contribuyente fiscal dentro del juego presencial en Canarias, con una recaudación casi cinco veces superior a la del bingo.














