Reunión de la ONCE y el presidente Pérez Llorca

| 18 de junio de 2026

La ONCE y la Fundación ONCE para la Atención de Personas con Sordoceguera (FOAPS) han celebrado en Valencia uno de los actos conmemorativos del Día Internacional de las Personas Sordociegas, que se conmemora cada 27 de junio, con el objetivo de dar visibilidad a un colectivo formado por más de 8.000 personas en España que requieren apoyos específicos para comunicarse, desplazarse y participar plenamente en la sociedad.

El acto se desarrolló en el Palau de la Generalitat Valenciana y contó con la participación del presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, y del presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, quienes presentaron el cupón especial de la ONCE dedicado a las personas con sordoceguera.

Durante la jornada también tuvo lugar una reunión institucional en la que participaron representantes de la organización, entre ellos Alberto Durán, junto a responsables de la ONCE en la Comunitat Valenciana.

Un mensaje de sensibilización y accesibilidad

La presentación del cupón, conducida por José Manuel Pichel, sirvió para trasladar a la sociedad un mensaje de concienciación sobre una discapacidad aún poco conocida y estrechamente vinculada a cuestiones como la accesibilidad universal, la autonomía personal y la igualdad de oportunidades.

Visita al Palau para mostrar la realidad de la sordoceguera

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la visita guiada al Palau de la Generalitat realizada por ocho personas con sordoceguera, acompañadas por mediadoras, familiares y profesionales de la ONCE.

El recorrido incluyó espacios emblemáticos como los Salones Dorados, el Patio Gótico, el Salón de Reyes y el Salón de Corts, permitiendo mostrar de forma práctica las diferentes formas de comunicación empleadas por este colectivo, entre ellas la lengua de signos, el sistema dactilológico, la comunicación oral asistida y otros recursos adaptados.

Historias de superación y participación social

La jornada también puso el foco en las experiencias personales de varios participantes, entre ellos estudiantes universitarios, profesionales de la informática, trabajadores, artistas y antiguos vendedores de la ONCE, cuyas trayectorias reflejan que la sordoceguera no impide desarrollar proyectos personales y profesionales cuando existen los apoyos adecuados.

Desde la organización destacaron que estas historias contribuyen a derribar barreras y a aumentar el conocimiento social sobre una discapacidad que requiere recursos especializados y una atención personalizada para garantizar la plena inclusión.

Con esta iniciativa, la ONCE y la Fundación ONCE para la Atención de Personas con Sordoceguera refuerzan su compromiso con la visibilidad, la accesibilidad y el reconocimiento de los derechos de un colectivo que continúa reclamando una mayor presencia y comprensión en la sociedad.