La Copa Mundial de la FIFA 2026 podría convertirse en el mayor acontecimiento de apuestas jamás registrado, según las estimaciones difundidas por el banco de inversión Macquarie Group, que calcula que el volumen global apostado durante el torneo podría superar los 50.000 millones de dólares.
La competición, que comienza el 11 de junio y concluirá el 19 de julio, llega en un contexto de profunda transformación del mercado internacional de apuestas, impulsado por la expansión de las apuestas deportivas reguladas y el crecimiento de los mercados de predicción.
Las previsiones han sido presentadas por Chad Beynon, quien estima que alrededor de 3.000 millones de dólares procederán exclusivamente de usuarios estadounidenses a través de operadores tradicionales de apuestas deportivas y plataformas de predicción.
Entre los actores más destacados del mercado figuran DraftKings, FanDuel, así como plataformas de predicción como Kalshi y Polymarket.
Para elaborar sus previsiones, los analistas tomaron como referencia el comportamiento de las apuestas en los encuentros de máxima audiencia de la National Football League.
Según explicó Beynon, los partidos más seguidos de la liga estadounidense generan importantes volúmenes de apuestas y cuentan con audiencias de entre 15 y 20 millones de espectadores. A partir de esos datos, Macquarie extrapoló el potencial de participación que podría alcanzar un evento global como el Mundial.
Otro de los factores que impulsan las previsiones es la expansión de las apuestas deportivas reguladas en Estados Unidos, donde actualmente 39 estados, además de Washington D.C., permiten alguna modalidad legal de apuestas deportivas.
A ello se suma el nuevo formato del Mundial 2026, que por primera vez contará con 48 selecciones nacionales y un total de 104 partidos, frente a los 64 encuentros de las ediciones anteriores.
La ampliación del torneo incrementará el número de oportunidades de apuesta durante más de un mes de competición, lo que podría contribuir a alcanzar cifras récord de participación y volumen económico.
La combinación de un campeonato más extenso, una mayor regulación de las apuestas deportivas y el crecimiento de nuevas plataformas de predicción sitúan al Mundial 2026 como un posible punto de inflexión para la industria global del juego.
Si las previsiones se cumplen, el torneo marcaría un nuevo máximo histórico para el sector, consolidando el papel del fútbol como uno de los principales motores de actividad dentro del mercado internacional de apuestas deportivas.












