Grecia refuerza su ofensiva contra el juego ilegal con más poderes para el regulador y nuevas medidas de control

| 4 de junio de 2026

El Gobierno de Grecia ha presentado un proyecto de ley que endurece significativamente la lucha contra el juego ilegal, otorgando nuevas competencias a la Comisión Helénica del Juego para investigar, bloquear y sancionar a los operadores que actúan fuera del mercado regulado.

La iniciativa llega en un contexto de creciente preocupación por la dimensión del mercado negro del juego en el país. Según estimaciones oficiales, cerca de 800.000 personas utilizaron servicios de juego ilegal durante el último año, mientras que el volumen económico de estas actividades oscilaría entre 1.600 y 2.000 millones de euros anuales, con unas pérdidas fiscales estimadas en torno a los 600 millones de euros.

El texto legislativo, denominado “Reglamento para la Comisión Helénica del Juego (EEEP) y Mejoras al Marco del Juego”, ha sido remitido al Parlamento y permanecerá en fase de consulta pública hasta el próximo 15 de junio antes de su tramitación definitiva.

Uno de los pilares de la reforma es el fortalecimiento de la capacidad operativa del regulador. La plantilla de la EEEP aumentará de 80 a 110 empleados, incorporando perfiles especializados en ciberseguridad, tecnologías de la información, análisis de datos e investigación digital para combatir las plataformas ilegales que operan a través de internet.

Además, el proyecto amplía las facultades de la comisión para ordenar la retirada de contenidos y páginas web vinculadas al juego sin licencia, reforzar los mecanismos de bloqueo de dominios y dificultar el acceso de los consumidores griegos a servicios no autorizados.

La reforma también contempla una ampliación de las competencias del organismo en materia de juego responsable, investigación y protección del consumidor, consolidando su papel como actor central en la definición de las políticas públicas del sector.

Por otro lado, los inspectores de juego obtendrían la consideración de agentes especiales de investigación, lo que les permitiría participar en investigaciones penales y colaborar directamente con las fuerzas de seguridad en operaciones contra redes de juego ilegal.

Con esta iniciativa, Grecia busca responder a la creciente sofisticación de los operadores clandestinos y reforzar el control sobre un mercado que las autoridades consideran una amenaza económica y fiscal de primer orden.