La Generalitat Valenciana ha dado a conocer su proyecto de presupuestos para 2026, que alcanza los 33.305 millones de euros, marcando un nuevo máximo histórico y un incremento del 3,1% respecto al ejercicio anterior.
Dentro de las previsiones de ingresos, el sector del juego mantiene un papel destacado, ya que la administración estima una recaudación total de 174,47 millones de euros procedentes de distintas tasas vinculadas a esta actividad.
La mayor parte de estos ingresos provendrá de las máquinas recreativas tipo B y C, que aportarán en torno a 106,15 millones. El bingo será la segunda fuente más relevante, con unos 37,76 millones, seguido de rifas, tómbolas y otras modalidades similares, que sumarán 22,06 millones. Los casinos contribuirán con 8,48 millones, junto a pequeñas cantidades derivadas de tasas administrativas asociadas al sector.
Asimismo, el documento presupuestario recoge ingresos por sanciones en materia de juego que ascienden a 773.770 euros, además de una dotación de 353.770 euros que se destinará de forma específica a programas de prevención y atención del juego problemático.
En el ámbito del control y la regulación, la Dirección General de Tributos y Juego ha fijado como objetivo la realización de 15.000 actuaciones de inspección a lo largo del año, junto con la elaboración de nuevas normativas y estudios destinados a mejorar la ordenación del sector y analizar su impacto social.
También se prevé la gestión de más de un millar de autorizaciones administrativas, así como unas 600 solicitudes relacionadas con el registro de personas con acceso prohibido al juego.
En conjunto, el Consell busca reforzar la supervisión del sector, mejorar la planificación territorial y consolidar un marco normativo más estricto y ordenado para la actividad del juego en la Comunitat Valenciana.














