Víctor Álvarez, gerente de Operaciones de Máquinas del Grupo Rodríguez Villar, reivindica la necesidad de profesionalizar la relación con el cliente dentro de las salas de juego, apostando por modelos de fidelización basados en la experiencia, el conocimiento del usuario y la construcción de relaciones a largo plazo.
Álvarez sostiene que el objetivo de una sala no debe centrarse únicamente en el juego, sino en lograr que el cliente “se sienta conocido, respetado y seguro”, convirtiendo cada visita en una experiencia positiva que motive el regreso por el trato recibido y no exclusivamente por el resultado del juego.
En un entorno altamente competitivo como Barcelona, donde los usuarios cuentan con múltiples alternativas de ocio y comparan constantemente propuestas, considera que los sistemas de fidelización se han convertido en una herramienta estratégica para consolidar marcas y reforzar la relación con los clientes.
Álvarez señala que muchas salas de bingo continúan desarrollando acciones promocionales sin objetivos definidos ni estrategias claras, limitándose a iniciativas puntuales sin segmentación ni análisis de resultados. Frente a ello, defiende la incorporación de estructuras de marketing estratégico capaces de trabajar sobre bases de datos segmentadas, medir comportamientos y diseñar acciones comerciales ajustadas a cada perfil de cliente.
Según explica, la atención al cliente en el sector aún se encuentra en una fase “muy embrionaria”, especialmente si se compara con otros ámbitos comerciales donde el conocimiento del consumidor y la personalización forman parte central de la estrategia empresarial.
Víctor Álvarez insiste además en que el foco no debe situarse en “regalar”, sino en construir vínculos sostenibles con los clientes mediante una experiencia de servicio profesional, responsable y orientada a generar confianza y recurrencia dentro de las salas.













