A medida que Alemania avanza hacia la evaluación del Tratado Interestatal sobre el Juego prevista para finales de 2026, el foco del debate se desplaza hacia una cuestión clave: la viabilidad comercial del modelo regulado para operadores y proveedores, tanto en el entorno online como en el presencial.
Lejos de ser únicamente un mercado digital complejo, Alemania mantiene uno de los mayores ecosistemas de juego regulado de Europa, con un claro predominio del canal físico. En 2024, el mercado autorizado generó 14.400 millones de euros en ingresos brutos del juego (GGR), de los cuales el 76% correspondió a casinos presenciales, frente al 24% del canal online. Las máquinas con premios (AWP) representaron 4.900 millones de euros, consolidándose como uno de los principales motores del sector.
El entramado del mercado refleja esta dualidad. Según datos de la autoridad reguladora GGL, existen 71 casinos físicos gestionados por 21 empresas, cerca de 8.500 salones recreativos operados por unos 5.000 operadores, y alrededor de 2.300 agencias de apuestas, además de la oferta digital.
Sin embargo, contar con licencia no garantiza una posición competitiva. Aunque el marco regulatorio está consolidado, su estructura es compleja: mientras la GGL supervisa el juego online a nivel interestatal, los estados federados (Länder) mantienen competencias sobre gran parte del mercado terrestre y determinados segmentos específicos.
En este contexto, uno de los principales desafíos sigue siendo la competencia del mercado ilegal. Un estudio encargado por la propia GGL y publicado en marzo de 2026 estimó que el canal ilícito online representa el 22,97% del mercado total, con ingresos ilegales que oscilan entre 500 y 600 millones de euros.
Desde el regulador reconocen que el atractivo del mercado legal será determinante. En este sentido, Ronald Benter, miembro del consejo de administración de la GGL, subrayó que “un mercado legal suficientemente atractivo es esencial para una canalización exitosa”, evidenciando que el equilibrio entre regulación y competitividad comercial será clave en la evolución del sector.














