El procedimiento judicial contra cuatro vecinos de Sopela – Bizkaia-, que se enfrentaban a penas de hasta ocho años de prisión y una multa conjunta de 112.400 euros por su participación en una protesta contra un salón de juegos, ha quedado sin efecto tras un acuerdo entre las partes.
El juicio, inicialmente previsto para el 4 de febrero, había sido aplazado y finalmente ha sido suspendido de forma definitiva, poniendo fin a un proceso que se ha prolongado durante cinco años.
Los hechos se remontaban al verano de 2021, en un contexto de movilización vecinal contra la expansión de salones de juego en la localidad.
Las protestas se centraban en la preocupación por el incremento de problemas asociados al juego, especialmente entre jóvenes y colectivos vulnerables. La situación derivó en una intervención policial con detenciones , y en la apertura de una causa penal contra los cuatro residentes, acusados de participar en los actos y de causar daños en el local.
Con el acuerdo alcanzado con el propietario del establecimiento, el caso queda ahora definitivamente cerrado.














