Pix representó el 54,7% de todas las transacciones realizadas en Brasil durante el segundo semestre de 2025, según datos del informe de Estadísticas de Pagos Minoristas del Banco Central. Este volumen representa un incremento del 24,3% con respecto al mismo periodo de 2024, que totalizó 42.900 millones de transacciones. La consolidación del sistema de pago instantáneo como principal medio de pago en el país ha transformado la dinámica de sectores con alta intensidad en transacciones digitales, incluyendo las apuestas en línea, que atraviesan un ciclo de expansión tras la regulación del mercado.
En el iGaming regulado, Pix se ha convertido en el método predominante para depósitos y retiros, gracias a su liquidación inmediata y la reducción de la fricción en el proceso de pago. Esta velocidad influye directamente en indicadores como la conversión y la retención de usuarios, además de simplificar los flujos operativos. Para Bruno Fraga, CTO de Paag, una empresa tecnológica, el impacto también es estructural. “Pix ha simplificado la infraestructura de pagos en el iGaming. En lugar de múltiples integraciones y diferentes tasas de éxito entre distintos métodos, los operadores pueden confiar en un sistema ampliamente adoptado. Esto reduce la complejidad tecnológica y permite a los nuevos usuarios centrarse en la calidad y la experiencia”, afirma.
Los datos fiscales y de mercado indican la magnitud del sector. La información obtenida a través de la Ley de Acceso a la Información muestra que, entre enero y septiembre de 2025, las casas de apuestas recaudaron más de R$ 3.000 millones en impuestos federales. Durante ese período, el gobierno registró 25 millones de apostadores activos, es decir, cerca del 12% de la población brasileña. Otro estudio, realizado por la consultora Regulus Partners y publicado por BBC News, indica que Brasil finalizó 2025 como el quinto mercado de apuestas más grande del mundo, con ingresos estimados de US$ 4.100 millones (aproximadamente R$ 22.000 millones). Se espera que en 2026, la Copa Mundial impulse aún más el volumen de apuestas y transacciones financieras, aumentando la demanda de una infraestructura de pagos resiliente y escalable.
En este entorno, la eficiencia operativa de las pasarelas de pago y la capacidad de procesamiento a gran escala se convierten en factores críticos. Las empresas proveedoras de tecnología para el sector reportan un aumento constante en el volumen de transacciones a lo largo de 2025 y principios de 2026. Paag, por ejemplo, reporta haber procesado más de R$ 3.500 millones en transacciones de iGaming durante este período y fue reconocida en los Premios BiS SiGMA 2026 en la categoría de Mejor Método de Pago. Para João Fraga, CEO de la compañía, el momento exige una inversión continua en tecnología y adaptación regulatoria. “El crecimiento del mercado brasileño de apuestas exige una infraestructura preparada para alta escala, seguridad y estabilidad, especialmente durante los períodos pico. La evolución de Pix y el entorno regulado elevan el nivel de exigencias técnicas y competitivas del sector”, afirma.
Con Pix consolidado como el principal instrumento de pago en el país y Brasil entre los mayores mercados de apuestas del mundo, el desempeño de las empresas del sector tiende a depender cada vez más de su capacidad para operar con eficiencia tecnológica, cumplimiento normativo y gestión de riesgos en un entorno de crecimiento acelerado.














