Rumanía sigue sin modernizar su normativa de juego

| 8 de abril de 2026

El organismo regulador del juego en Rumanía, la Oficina Nacional para los Juegos de Azar (ONJN), cumple casi un año bajo la dirección de Vlad-Cristian Soare en un periodo marcado por la estabilización institucional tras una profunda crisis.

Durante este tiempo, el regulador ha impulsado medidas relevantes como la creación del primer sistema nacional de autoexclusión, el refuerzo de las acciones contra operadores sin licencia y un mayor diálogo con los actores del sector. Asimismo, ha puesto sobre la mesa la necesidad de reformar la actual Ley del Juego de 2009, considerada desactualizada ante los retos del mercado actual.

El proceso de transformación evidencia tanto la fragilidad como la capacidad de adaptación del marco regulatorio rumano. No obstante, el principal desafío sigue abierto: compatibilizar la modernización normativa, la protección del jugador y el atractivo del mercado en un contexto cada vez más exigente y politizado.