Cirsa prepara su entrada en los mercados de predicción

| 12 de marzo de 2026

La irrupción de los llamados mercados de predicción ha comenzado a transformar el panorama de las apuestas a nivel internacional. Plataformas como Polymarket y Kalshi han ganado notoriedad en los últimos meses al permitir a los usuarios apostar sobre la probabilidad de que ocurran acontecimientos políticos, económicos o sociales, más allá del ámbito deportivo.

Ante este nuevo escenario, el grupo Cirsa ha anunciado su intención de explorar este modelo de negocio a través de su marca de apuestas deportivas Sportium. La compañía, controlada por el fondo Blackstone, prevé incorporar esta nueva funcionalidad en su oferta durante 2026, utilizando inicialmente el mercado español como campo de pruebas.

El consejero delegado de Cirsa, Antonio Hostench, explicó ante analistas que la empresa ya ha experimentado en ocasiones con mercados de predicción para eventos concretos —como los Premios Óscar— fijando internamente las cuotas. Ahora, la intención es dar un paso más y establecer acuerdos con proveedores especializados que permitan desarrollar esta línea de negocio de forma rentable. Según Hostench, no será necesario adquirir tecnología adicional, ya que la compañía considera que se trata de una evolución natural de su actual oferta de apuestas.

A pesar del auge de estas plataformas, la dirección de Cirsa considera que no representan una competencia directa en el mercado español debido al marco regulatorio vigente. El presidente ejecutivo del grupo, Joaquim Agut, recordó que en Europa cualquier actividad que no esté expresamente autorizada por la legislación está prohibida, lo que implicaría que los mercados predictivos necesitarían licencia de juego y estarían sujetos al pago de impuestos.

En España, la regulación del sector depende de la Dirección General de Ordenación del Juego, organismo adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La normativa vigente, recogida en la Ley 13/2011 de regulación del juego, establece que cualquier actividad en la que se arriesguen cantidades de dinero sobre resultados futuros e inciertos debe contar con una licencia específica.

Actualmente, la administración mantiene abierta una investigación para determinar si las plataformas de predicción encajan dentro de la definición legal de apuestas. En caso de operar sin autorización, las sanciones podrían alcanzar los 50 millones de euros.