La ONCE continúa ampliando su red de distribución a través del denominado Canal Físico Complementario (CFC), que permite vender productos como el cupón o los populares “rascas” en establecimientos que no pertenecen directamente a la organización. Actualmente, esta red supera los 10.000 puntos de venta colaboradores en toda España.
Entre los principales espacios de comercialización destacan las gasolineras, que se han convertido en puntos clave para la venta de lotería instantánea. En el país existen más de 12.600 estaciones de servicio, una parte significativa de las cuales participa en este canal de distribución.
Los quioscos de prensa también desempeñan un papel importante. A pesar de la reducción del número de quioscos tradicionales —actualmente quedan unos 4.250 en España— la mayoría continúa actuando como punto de venta autorizado de productos de la ONCE.
La hostelería, objetivo estratégico
Dentro de esta red, el sector de bares y hostelería se ha convertido en uno de los objetivos estratégicos de la organización. La ONCE ha impulsado durante los últimos años una serie de iniciativas destinadas a que estos establecimientos pasen de ser simples puntos de paso para los vendedores a convertirse en colaboradores estables del canal de distribución.
Entre las acciones más destacadas se encuentra la dedicación de cupones temáticos al sector hostelero, con lemas como “Nuestra hostelería. Disfrútala” o “Mejor en compañía”. Estas campañas, que ponen en circulación millones de boletos, sirven como herramienta para reforzar la relación con asociaciones empresariales y atraer nuevos establecimientos colaboradores.
La organización también ha firmado convenios con entidades como la Confederación Empresarial de Hostelería de España (CEHE). Estos acuerdos persiguen dos objetivos principales: facilitar la venta autorizada de productos de la ONCE en bares y promover medidas de accesibilidad para personas con discapacidad, mejorando al mismo tiempo la imagen social de los locales.
A estas acciones se suman iniciativas de sensibilización, como el programa “Desayunando a ciegas”, en el que hosteleros experimentan temporalmente las dificultades que afrontan las personas con discapacidad visual. Este tipo de actividades busca reforzar el vínculo emocional con el sector y fomentar la colaboración.
Para ampliar la capilaridad de la red, la ONCE ha promovido también la instalación de pequeños terminales de punto de venta (TPV) en algunos establecimientos. Estos dispositivos permiten vender productos activos sin necesidad de que un vendedor esté presente en todo momento.
Además de las comisiones por venta, la organización destaca que la comercialización de sus productos puede aumentar el flujo de clientes en los locales, generando consumo adicional, como la compra de un cupón mientras se toma un café.
A pesar de esto la implementación en bares se topa con la normativa autonómica sobre juego, que en muchas comunidades establece restricciones más estrictas para la instalación de terminales electrónicos en hostelería. Esta situación limita en algunos territorios el desarrollo completo del modelo que la organización pretende impulsar.














