El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que su Gobierno adoptará medidas contundentes para frenar la expansión de las casas de apuestas por internet, a las que acusa de “llevarse el dinero del pueblo pobre”. Durante un acto en Mauá, en el área metropolitana de São Paulo, Lula alertó de que el juego ha entrado en los hogares a través de los teléfonos móviles, facilitando el acceso incluso a menores de edad y generando un problema social creciente.
El Ejecutivo ya ha impulsado varias iniciativas para contener este fenómeno, entre ellas una subida progresiva del impuesto sobre los ingresos de las apuestas online, que alcanzará el 15% en 2028, y restricciones para que beneficiarios de programas sociales como Bolsa Familia no puedan apostar. Según datos del Banco Central, en solo un mes estos beneficiarios transfirieron hasta 3.000 millones de reales a empresas de apuestas. Aunque algunas medidas han sido parcialmente limitadas por la Justicia, el Gobierno insiste en endurecer la regulación para proteger a los colectivos más vulnerables y reforzar la financiación de la salud y la seguridad social.













